Por FARNOUSH AMIRI
NACIONES UNIDAS (AP) — La Asamblea General de la ONU votó abrumadoramente el miércoles a favor de tomar medidas enérgicas para prevenir el cambio climático, a pesar de los recientes esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos para que se retire la medida.
El organismo mundial, integrado por 193 miembros, aprobó una resolución no vinculante que respalda la histórica opinión consultiva emitida en julio pasado por el máximo tribunal de la ONU, la cual calificó de violación del derecho internacional el hecho de que los países no protejan al planeta del cambio climático.
La votación fue de 141 votos a favor, 8 en contra y 28 abstenciones.
Estados Unidos, Rusia, Irán y Arabia Saudí —algunos de los países con mayor producción de petróleo y principales emisores de gases de efecto invernadero— se opusieron a la medida.

El texto incluía la adopción de un plan nacional de acción climática para limitar el aumento de la temperatura global a menos de 1,5 grados Celsius; la eliminación gradual de los subsidios para la exploración, producción y explotación de combustibles fósiles; y la exhortación a quienes infringieran la ley a proporcionar una «reparación completa» por los daños.
La resolución incluía inicialmente un lenguaje más contundente, procedente de la opinión de la Corte Internacional de Justicia, que pedía el establecimiento de un «Registro Internacional de Daños» para documentar las pruebas y las reclamaciones, pero fue eliminado tras casi una docena de consultas con el fin de obtener mayor apoyo.
La aprobación se produjo a pesar de que la Associated Press informó en febrero de que la administración Trump había estado instando a otras naciones a presionar al pequeño país insular de Vanuatu, el patrocinador original del borrador, para que lo retirara de la consideración.
En una guía emitida a todas las embajadas y consulados de Estados Unidos, el Departamento de Estado afirmó que se oponía firmemente a la propuesta y que su adopción podría representar una grave amenaza para la industria estadounidense.
El miércoles, Tammy Bruce, la embajadora adjunta de Estados Unidos ante la ONU, criticó duramente la medida una vez más, calificándola de «sumamente problemática» y sosteniendo que Washington tiene serias preocupaciones legales y políticas a pesar de los cambios introducidos en el borrador.
“La resolución incluye exigencias políticas inapropiadas relacionadas con los combustibles fósiles y otros temas climáticos”, dijo Bruce a la asamblea antes de la votación.
Sin embargo, los representantes de Vanuatu y otras naciones insulares, que temen por su supervivencia debido al impacto del cambio climático, afirmaron que era importante que la Asamblea General respaldara la opinión del tribunal, que fue aclamada como un punto de inflexión en el derecho climático internacional.
“Debemos ser sinceros entre nosotros sobre por qué esto es importante”, dijo Odo Tevi, embajador de Vanuatu ante la ONU, antes de la votación. “Es importante porque el daño es real y ya está aquí, en nuestras islas y costas, para las comunidades que sufren sequía y malas cosechas”.
Añadió: «Los estados y las personas que soportan la carga más pesada son muy a menudo los que menos han contribuido al problema».
La decisión del organismo mundial se produce tras décadas de frustración para las naciones del Pacífico, que ven desaparecer sus territorios ancestrales.
En Tuvalu, donde la altitud media es de apenas 2 metros, más de un tercio de la población ha solicitado un visado de migración climática a Australia. Se prevé que para el año 2100 gran parte del país quede sumergida durante la marea alta.
En Nauru, el gobierno ha comenzado a vender pasaportes a extranjeros adinerados —ofreciéndoles acceso sin visado a decenas de países— con el fin de generar ingresos para posibles programas de reubicación.