POR JAMES ROBSON
ATLANTA (AP) — Bienvenido al Mundial, Lamine Yamal. Bienvenido al Mundial, España. El astro adolescente marcó un gol a los 10 minutos en su primer partido como titular en el escenario más grande del fútbol y España finalmente demostró su potencial con un aplastante triunfo el domingo 4-0 sobre Arabia Saudí.
El delantero de 18 años llegó barriéndose a segundo palo para empujar el balón al fondo de las redes tras un centro raso para abrir el marcador y se convirtió en el octavo jugador más joven en anotar en un Mundial.
Más importante, calmó los nervios de España después del decepcionante empate del campeón europeo 0-0 ante Cabo Verde en su presentación.
“Teníamos muchas ganas de quitarnos el partido anterior, pero seguimos con la mentalidad de que hay que ganar todos los partidos, y a por Uruguay ahora”, subrayó Lamine.

En un torneo en el que Lionel Messi, Kylian Mbappe, Erling Haaland y Harry Kane iniciaron con fuerza, el gol de lo sumó a la fiesta.
“Marcar el primer gol ha sido muy especial, por ver a mi madre, a mi familia, a mis amigos desde casa, a mi novia, es lo más grande que hay”, declaró el joven, quien vio el Mundial pasado en un aula de clases.
El extremo del Barcelona ya es considerado uno de los mejores jugadores del mundo y ayudó a España a ganar la Euro de 2024 a pesar de que inició el torneo con apenas 16 años.
Se perfila como el llamado a tomar el relevo de Messi y Cristiano Ronaldo como la mayor estrella del deporte, sin embargo llegó al Mundial con dudas sobre su estado físico después de perderse la recta final de la temporada por una lesión en el tendón de la corva.
Después de entrar de cambio en el segundo tiempo contra Cabo Verde, Lamine fue titular el domingo y no tardó en hacer sentir su presencia, abriéndose paso repetidamente entre la defensa saudí antes de rematar el centro de Mikel Oyarzabal.
“Cuando hay jugadores con atributos individuales en este juego que pueden operar en el uno contra uno, pueden marcar una diferencia”, dijo el entrenador de Arabia Saudí, Georgios Donis.
“Este es un jugador que marca la diferencia todo el tiempo en España y creo que cuanto mejor esté físicamente, cuanto más tiempo tenga, ayudará aún más a su equipo”.
La ferviente afición en el Atlanta Stadium estuvo compuesta en su mayoría por hinchas de España, rugiendo en júbilo con el simple hecho de ver a Yamal salir para el calentamiento previo al partido.
La ovación fue ensordecedora cuando se alejó corriendo para celebrar su gol, antes de caer de rodillas, rezar y besar el césped.
Fue el impacto que el entrenador de España, Luis de la Fuente, quería de su jugador estrella, después de haberse visto inundado con preguntas sobre cuándo estaría listo Yamal para ser titular.
Esas preguntas se intensificaron después de que España, una de las favoritas para levantar el título, se fue en blanco ante Cabo Verde.
Después de todo, España no ha logrado avanzar más allá de los octavos de final desde que levantó la copa en 2010, ganando apenas tres partidos desde entonces.
Pero el gol de Yamal desató una ráfaga de goles en el primer tiempo. Oyarzabal, quien fue criticado por no tocar el balón en absoluto en los primeros 30 minutos ante Cabo Verde, no sólo dio la asistencia para Yamal, sino que anotó dos más con remates a quemarropa a los 21 y 24 minutos.
La ventaja de España fue tal que De la Fuente vio lo suficiente y sacó a sus dos goleadores al medio tiempo.
La ventaja se amplió a los cuatro minutos del segundo tiempo cuando el disparo de Marc Cucurella rebotó en Hassan Altambakti para un autogol.
“A nadie le gusta que duden de su profesionalidad, capacidad o trabajo”, señaló De la Fuente. “Esta reacción es lógica, pero no es nada diferente a cosas que hemos hecho en el pasado.
“Queríamos dar este golpe en la mesa. Reivindicarnos y simplemente dar continuidad a un trabajo y un proyecto que viene de hace tiempo, pero sobre todo a recuperar sensaciones de cara al próximo partido que va a ser muy diferente y duro”, añadió.
James Robson está en https://x.com/jamesalanrobson