POR BASSEM MROUE
BEIRUT (AP) — Ataques aéreos israelíes contra el sur de Líbano mataron a nueve personas el sábado, entre ellas tres miembros del ejército libanés, informaron el propio ejército libanés y medios estatales, días después de que ambas partes alcanzaran un nuevo acuerdo de alto el fuego.
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, calificó el ataque contra su ejército como “una flagrante violación” de la soberanía del país y del derecho internacional durante “una escalada continua que amenaza la estabilidad y la seguridad en el sur”.
El ejército indicó que un ataque aéreo contra un vehículo en una carretera que conecta la ciudad de Nabatiyeh con la localidad de Marjayoun mató a un general de brigada, un capitán y otro soldado, sin divulgar de inmediato sus nombres.
Otro ataque aéreo contra la aldea sureña de Saksakiyah mató a seis personas e hirió a cuatro, reportó la Agencia Nacional de Noticias, administrada por el Estado.
El ejército libanés señaló que la “continua, deliberada y repetida agresión israelí” busca frustrar todos los esfuerzos “para alcanzar una solución que restablezca la estabilidad, establezca un alto el fuego integral y conduzca a la retirada israelí de los territorios libaneses ocupados”.

El ejército israelí confirmó que atacó un vehículo e indicó que el vehículo “se desplazaba de manera sospechosa” hacia soldados israelíes cerca de la aldea de Kfar Tibnit, luego que el ejército recibiera “indicios concretos” de que el grupo Hezbollah estaba a punto de dirigir fuego contra soldados israelíes desde la misma zona.
El ejército afirmó que opera contra Hezbollah y no contra el ejército libanés.
Mientras tanto, el ejército de Israel anunció la muerte de dos soldados en el sur de Líbano, sin precisar las fechas en que murieron.
El más reciente alto el fuego anunciado en Washington surgió a través de conversaciones mediadas por Estados Unidos entre Israel y el gobierno de Líbano, que acusa a Hezbollah de arrastrar al país a la guerra y había hecho esfuerzos para desarmarlo antes de las últimas hostilidades.
El grupo político-paramilitar ha rechazado la tregua.
Las tropas israelíes han tomado alrededor de una quinta parte de Líbano, avanzando más hacia el sur del país que en cualquier momento desde el fin de la ocupación israelí de 1982-2000.
Más de 3.500 personas han muerto en Líbano desde que comenzó la guerra el 2 de marzo, cuando Hezbollah disparó cohetes contra el norte de Israel, dos días después que Israel y Estados Unidos iniciaran sus ataques contra Irán.
Desde entonces, Israel ha lanzado una invasión terrestre de Líbano y ha llevado a cabo ataques de gran alcance que han desplazado a más de 1 millón de personas. Los combates han matado al menos a 31 soldados israelíes y a tres civiles.
El viernes, Aoun y el primer ministro de Líbano criticaron a Irán por oponerse al más reciente acuerdo de alto el fuego, al afirmar que su país no debería ser utilizado por Teherán como una “ficha de negociación” en sus conversaciones con Washington.
Irán quiere que cualquier acuerdo de alto el fuego con Estados Unidos incluya la situación en Líbano.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, respondió en una publicación en X el sábado al decir que, tras los comentarios de Aoun, “uno pensaría que es Irán quien ha ocupado una quinta parte de Líbano, ha desplazado a una cuarta parte de los libaneses y está bombardeando su país a diario”.
“Si Líbano hubiera sido una moneda de cambio para Irán, ya tendríamos un acuerdo desde hace mucho. Salve al Líbano de su verdadero enemigo, señor presidente”, añadió Araghchi en referencia a Israel.