POR JILL LAWLESS
LONDRES (AP) — El primer ministro británico Keir Starmer evitó el martes una investigación parlamentaria por elegir a Peter Mandelson, vinculado al financista acusado de abuso de menores Jeffrey Epstein, como embajador en Washington, pero no logró acallar las preguntas sobre si manipuló las reglas para hacer el controvertido nombramiento.
En un impulso para el premier, la Cámara de los Comunes rechazó una iniciativa de la oposición para activar una investigación de normas parlamentarias sobre Starmer.
Pero un exalto funcionario dijo que no podía confirmar que se siguió el “debido proceso” cuando Mandelson obtuvo el puesto diplomático clave pese a no aprobar los controles de seguridad.
Las repercusiones del desafortunado nombramiento han dejado a Starmer luchando por mantenerse en el cargo, y enfrentado con su servicio civil.

El primer ministro está enojado porque no le dijeron que Mandelson no había superado los controles de seguridad, mientras que altos funcionarios dicen que sintieron presión de la oficina de Starmer para confirmar el nombramiento rápidamente al inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump.
“Se me presentó una decisión y me dijeron que siguiera adelante”, dijo Philip Barton, quien era el principal funcionario del Ministerio de Exteriores cuando se anunció la elección de Mandelson en diciembre de 2024. “Al primer ministro se le había informado de los riesgos y había aceptado los riesgos”.
Importante excolaborador de Starmer se disculpa
El exjefe de despacho del primer ministro británico Keir Starmer afirmó el martes que cometió un “grave error” al recomendar el nombramiento de Mandelson como embajador de Reino Unido en Estados Unidos, pero negó haber presionado a funcionarios para que ignoraran las cuestiones de seguridad.
Morgan McSweeney dijo a los legisladores en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes que “el primer ministro confió en mi consejo, y me equivoqué”.
Pidió disculpas a las víctimas de Epstein y dijo: “Lamento cualquier papel que esta controversia haya tenido al causar más dolor o angustia”.
Pero insistió en que no “pedí a los funcionarios que ignoraran los procedimientos, solicité que se omitieran pasos, ni comuniqué explícita o implícitamente que las verificaciones debían aprobarse a toda costa”.
Starmer destituyó a Mandelson en septiembre después de que surgieran nuevos detalles sobre la amistad del embajador con Epstein, un financiero estadounidense acusado de abuso sexual de menores que murió en prisión en 2019.
La policía abrió una investigación sobre Mandelson en febrero por acusaciones de que transmitió información gubernamental sensible a Epstein cuando era miembro del gobierno británico en 2009. Niega haber cometido irregularidades y no ha sido acusado.
McSweeney, quien calificó a Mandelson como asesor y confidente, renunció en febrero, diciendo que asumía la responsabilidad por nombrar a Mandelson como embajador.
McSweeney declaró que consideraba que la experiencia de Mandelson como excomisario de Comercio de la Unión Europea serviría bien a Reino Unido para alcanzar un acuerdo comercial con el gobierno de Trump.
“No creo que el primer ministro hubiera elegido a Mandelson si Kamala Harris hubiera sido elegida presidenta”, indicó.
El gobierno niega presionar a funcionarios
Pero McSweeney negó las acusaciones de que el personal de Starmer presionó a los funcionarios para acelerar la confirmación.
Señaló que, en el momento del nombramiento, tenía la impresión de que la relación de Mandelson con Epstein era “un conocimiento pasajero”. Cuando se publicaron correos electrónicos que mostraban que la amistad era estrecha, “fue una puñalada en mi alma”, dijo McSweeney.
El primer ministro destituyó al principal funcionario del Ministerio de Exteriores, Olly Robbins, a principios de este mes después de que se reveló que Mandelson fue aprobado para el cargo en contra de la recomendación de la agencia gubernamental de verificación de seguridad.
Starmer calificó de “asombroso” que Robbins no le informara sobre las preocupaciones de seguridad.
Robbins dice que estaba obligado por reglas de confidencialidad. Ha dicho que las preocupaciones no estaban relacionadas con Epstein, aunque no ha revelado de qué se trataban.
Es raro, pero no inédito, que los embajadores británicos sean nombramientos políticos en lugar de diplomáticos de carrera.
Barton, quien fue el predecesor de Robbins en el Ministerio de Exteriores hasta enero de 2025, dijo al Comité de Asuntos Exteriores que le preocupaba que los vínculos conocidos de Mandelson con el “tóxico, papa caliente” Epstein “podrían convertirse en un problema”.
“Hubo presión para que todo se hiciera lo más rápido posible”, dijo Barton, aunque negó que hubiera presión para un resultado específico.
Starmer ha negado que alguien en su oficina presionara al servicio civil.
La oposición intentó forzar una investigación
Los críticos dicen que la decisión de Starmer de nombrar a Mandelson es evidencia de mal juicio por parte de un primer ministro que ha cometido repetidos tropiezos desde que llevó al Partido Laborista de centroizquierda a una victoria electoral aplastante en julio de 2024.
Starmer ya desactivó una posible crisis en febrero, cuando algunos legisladores laboristas lo instaron a renunciar por el nombramiento de Mandelson.
Podría enfrentar un nuevo desafío si, como se espera, los laboristas sufren una dura derrota en las elecciones locales y regionales del 7 de mayo, que dan a los votantes la oportunidad de emitir un veredicto de mitad de mandato sobre el gobierno.
Logró ganar una votación el martes en la Cámara de los Comunes, donde los legisladores rechazaron por 335 votos contra 223 una exigencia del opositor Partido Conservador para que el Comité de Privilegios del Parlamento investigue la afirmación de Starmer de que se siguió el “debido proceso” en el nombramiento de Mandelson.
El comité tiene el poder de suspender a legisladores, incluido el primer ministro, del Parlamento por infracciones de las normas, y una conclusión de que se engañó deliberadamente al Parlamento suele ser motivo de dimisión.
“Está claro que no se siguió el debido proceso completo”, sostuvo la líder conservadora Kemi Badenoch, y añadió que “nombrar a un riesgo conocido para la seguridad nacional como embajador en Estados Unidos es un profundo fracaso del gobierno”.
Badenoch instó a los legisladores laboristas a no ser cómplices de un “encubrimiento”.
Starmer instó a los legisladores laboristas a “mantenerse unidos” y votar en contra de la moción, calificándola de una “maniobra” programada para dañar al partido antes de las elecciones de mayo.
Muchos atendieron el llamado, pero varios criticaron a Starmer durante el debate en la Cámara de los Comunes. La legisladora laborista Emma Lewell dijo que “como el público, me siento defraudada, decepcionada y estoy enojada.
“Peter Mandelson nunca debió haber sido nombrado”, dijo . “Esto fue un fracaso fundamental de juicio”.