POR MUNIR AHMED and SAM METZ
ISLAMABAD, Pakistán (AP) — Los diplomáticos trabajaron el martes a través de canales indirectos para organizar una nueva ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán después de que Washington puso en marcha su bloqueo a los puertos iraníes, mientras Teherán amenazaba con atacar objetivos en la región como represalia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que una segunda ronda de conversaciones podría ocurrir “en los próximos dos días”, y dijo al New York Post que las negociaciones podrían celebrarse de nuevo en Pakistán.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, dijo por su parte que es “altamente probable” que las conversaciones se reanuden. Señaló una reunión que tuvo con el viceprimer ministro de Pakistán, Ishaq Dar.
Mientras tanto, en Washington, las primeras conversaciones directas en décadas entre los embajadores de Israel y Líbano ante Estados Unidos concluyeron con una nota productiva, según el Departamento de Estado de Estados Unidos.

El embajador de Israel, Yechiel Leiter, dijo que ambas naciones están “del mismo lado de la ecuación” sobre “liberar a Líbano” de la milicia de Hezbollah.
La embajadora de Líbano, Nada Hamadeh Moawad, calificó la reunión de “constructiva”, pero instó a poner fin al actual conflicto entre Israel y Hezbollah. La guerra ha desplazado desde marzo a más de 1 millón de personas en Líbano.
Israel y Líbano han estado técnicamente en guerra desde que Israel fue establecido en 1948, y Líbano sigue profundamente dividido sobre involucrarse diplomáticamente con Israel.
Primera ronda de conversaciones no logró poner fin al conflicto
El fin de semana pasado en Pakistán, una ronda inicial de conversaciones destinadas a poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán no logró un acuerdo. La Casa Blanca dijo que las ambiciones nucleares de Irán fueron un punto de fricción.
Un funcionario estadounidense dijo el martes que nuevas conversaciones con Irán seguían en discusión y que no se ha programado nada. El funcionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a tratar negociaciones delicadas.
Muhammad Aurangzeb, ministro de Finanzas de Pakistán, dijo a The Associated Press que “nuestro liderazgo no bajará los brazos” en sus esfuerzos por ayudar a Estados Unidos e Irán a poner fin al conflicto.
“Seguiremos insistiendo”, subrayó Aurangzeb.
El vicepresidente JD Vance, quien encabezó a la delegación estadounidense en las conversaciones del fin de semana, dijo el martes en Georgia que Trump quiere un “gran acuerdo” en el que Irán intercambie su programa nuclear por “prosperidad económica”.
Aunque el alto el fuego parecía mantenerse, la pugna por el estrecho de Ormuz corría el riesgo de reavivar las hostilidades y agravar las consecuencias económicas de la guerra en toda la región.
La guerra ha sacudido los mercados y ha inquietado a la economía mundial, ya que gran parte del transporte marítimo se ha visto interrumpido y los ataques han destrozado infraestructura militar y civil en toda la región.
Los combates han matado a por lo menos 3.000 personas en Irán, a más de 2.100 en Líbano, a 23 en Israel y a más de una docena en Estados árabes del golfo Pérsico. También han muerto 13 militares estadounidenses.
Buques han dado la vuelta debido a bloqueo
El bloqueo impuesto por Estados Unidos pretende presionar a Irán, que ha exportado millones de barriles de petróleo, en su mayoría a Asia, desde que comenzó la guerra.
El Comando Central de Estados Unidos afirmó el martes que ningún barco atravesó el bloqueo en las primeras 24 horas, y que seis buques mercantes cumplieron con la instrucción de las fuerzas armadas estadounidenses de dar la vuelta y volver a entrar en un puerto iraní en el golfo de Omán.
Buques petroleros que se aproximaban al estrecho el lunes dieron la vuelta poco después de que entrara en vigor el bloqueo, aunque uno otra vez dio la vuelta y transitó por el estrecho.
El buque Rich Starry había estado esperando frente a la costa de Emiratos Árabes Unidos, según la firma de datos marítimos Lloyd’s List, que citó datos de la empresa de seguimiento de cargamentos energéticos Vortexa. No estaba claro por el momento si el barco había atracado antes en Irán.
Sin embargo, figura en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos como vinculado al transporte marítimo iraní.
Lloyd’s List, citando datos de registro y seguimiento de buques, informó que es propiedad de una naviera china y que su destino final era China, con una escala en un puerto omaní, al sur del estrecho.
El buque actualizó su señal de transmisión el martes por la noche para dejar de mostrar que se dirigía a Sohar, Omán, según datos de seguimiento reportados por la firma de análisis marítimo MarineTraffic.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo que no se permitirá el paso de buques petroleros chinos por el estrecho. “Así que no van a poder obtener su petróleo”, dijo a los periodistas el martes.
En una rara crítica pública aparentemente dirigida a Trump, el presidente chino, Xi Jinping, dijo que las naciones deberían “oponerse al retroceso del mundo a la ley de la selva”. Xi dijo que las naciones deberían trabajar para “salvaguardar conjuntamente el multilateralismo genuino”.
Desde el inicio de la guerra, Irán ha reducido el tráfico marítimo, y la mayoría de los buques comerciales han evitado la ruta.
El cierre del estrecho por parte de Teherán —por el que en tiempos de paz transita una quinta parte del petróleo mundial— ha disparado los precios del crudo, elevando el costo de la gasolina, los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de Oriente Medio.
Trump ha amenazado con destruir cualquier buque militar iraní que desafíe el bloqueo de Estados Unidos. Irán ha amenazado con tomar represalias contra puertos del golfo Pérsico si es atacado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, copresidirán el viernes una conferencia para los países dispuestos a desplegar buques de guerra para escoltar barcos petroleros y portacontenedores a través del estrecho de Ormuz.
Israel y Líbano concluyen conversaciones
Las conversaciones en Washington entre Israel y Líbano fueron “productivas”, afirmó el Departamento de Estado de Estados Unidos en un comunicado, añadiendo que “todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas en un momento y lugar acordados mutuamente”.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien facilitó las conversaciones, había minimizado las expectativas de cualquier acuerdo inmediato.
Leiter, el embajador israelí en Estados Unidos, declaró después de las conversaciones que ambos países coincidían en varios ámbitos.
“El gobierno libanés dejó muy claro que ya no estará ocupado por Hezbollah”, dijo.
Moawad, la principal enviada de Líbano ante Estados Unidos, dijo en una breve declaración que había pedido un alto el fuego entre Israel y Hezbollah, y el regreso a casa de los libaneses desplazados por los combates.
Tras el alto el fuego en Irán, Israel siguió con su campaña aérea y terrestre en Líbano. Sin embargo, ha detenido los ataques en la capital, Beirut, desde el 8 de abril, luego de un bombardeo que alcanzó varias zonas comerciales y residenciales en el centro de la ciudad, matando a más de 350 personas en un solo día.
Esas muertes desataron críticas internacionales y amenazas de Irán de que pondría fin al alto el fuego.
Funcionarios libaneses han presionado por un alto el fuego. Israel ha planteado las negociaciones en torno al desarme de Hezbollah y a un posible acuerdo de paz, sin comprometerse públicamente a detener las hostilidades ni a retirar sus fuerzas.
Israel quiere que el gobierno de Líbano asuma la responsabilidad de desarmar a Hezbollah, tal como se contemplaba en un alto el fuego de noviembre de 2024. Pero el grupo armado ha sobrevivido durante décadas a los esfuerzos por limitar su fuerza y afirmó el lunes que no acatará ningún acuerdo que pueda resultar de las conversaciones.