Los partidos no pueden congelarse a esperar el proceso electoral que se abre en el 2027 para una elección del 2028
SANTO DOMINGO.-.El delegado político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ante la Junta Central Electoral, José Ramón (Monchy) Fadul y el vicepresidente, Yván Lorenzo, defendieron el proceso de Consulta interna aprobada por el Comité Central de esa organización, explicando que dicho proceso se desarrolla en estricto apego a la Constitución, la Ley de Partidos Políticos y la Ley del Régimen Electoral.
Ambos dirigentes respondieron a los periodistas quienes le abordaron en la sede del Tribunal Superior Electoral en donde representaron al PLD en la audiencia que conoce un recurso de nulidad al proceso de Consulta que organiza el PLD para el 18 de octubre.
Fadul advirtió que impedir el desarrollo de las actividades internas de los partidos políticos lesionaría el sistema democrático y el régimen de partidos, al pretender limitar facultades propias de las organizaciones políticas que, según afirmó, no contravienen ninguna disposición constitucional ni legal.
Explicó que los partidos no pueden permanecer inactivos hasta la apertura formal del proceso electoral de 2027 con miras a las elecciones de 2028, sino que deben mantener su dinámica organizativa y fortalecer su estructura interna.

En ese sentido, expresó que el proceso previsto para el 18 de octubre constituirá un hito en el fortalecimiento del Partido de la Liberación Dominicana.
Yván Lorenzo, vicepresidente del PLD, cuestionó la acción judicial emprendida contra la consulta interna, al recordar que fue el propio Comité Central la instancia partidaria que aprobó la realización de ese proceso.
El dirigente peledeísta señaló que quienes hoy impugnan la decisión se sometieron previamente a lo acordado por ese organismo de dirección y dijo no comprender las razones que motivan esa actuación.
Lorenzo agregó que el PLD continuará consultando a la sociedad dominicana sobre diversos aspectos relacionados con su proceso de renovación, incluyendo sus aspirantes a puestos electivos y otros elementos de identidad partidaria, con el propósito de que la ciudadanía contribuya a definir el rumbo que debe seguir la organización.