POR JON GAMBRELL, SAMY MAGDY and NASSER KARIMI
DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — El ejército estadounidense dijo el martes que misiles iraníes disparados contra Kuwait y Baréin fallaron o fueron derribados, y que, en respuesta, Estados Unidos atacó una instalación de Irán.
Irán había disparado misiles hacia Kuwait y Baréin, pero no logró alcanzar sus objetivos, aseveró Estados Unidos.
Los dos proyectiles que fueron disparados contra Kuwait se desintegraron en ruta, mientras que fuerzas estadounidenses y bareiníes interceptaron los misiles dirigidos a Baréin.
El Comando Central del ejército de Estados Unidos indicó que atacó una estación de control terrestre militar en la isla iraní de Qeshm, cerca del estrecho de Ormuz.

La Guardia Revolucionaria de Irán dijo que había atacado el cuartel general de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos en Baréin y otro país, sin nombrar a Kuwait.
Señaló que lanzó su ataque en respuesta a que Estados Unidos disparó un misil a la sala de máquinas de otro buque petrolero que intentaba llegar a Irán pese al bloqueo estadounidense.
“Habíamos advertido previamente que, en caso de agresión, la respuesta sería diferente y más severa, y actuamos en consecuencia”, dijo la Guardia Revolucionaria en su comunicado.
Los disparos se dieron después de que Irán dejó de comunicarse con los mediadores sobre la posibilidad de prorrogar un alto al fuego en la guerra con Estados Unidos e Israel, según reportes del martes de dos agencias de noticias iraníes semioficiales.
El presidente estadounidense Donald Trump refutó la afirmación y dijo que las conversaciones continuaban.
Los reportes de las agencias de noticias Fars y Tasnim, ambas consideradas cercanas a la Guardia Revolucionaria de Irán, se producen en medio de un aumento de las tensiones en la lucha de Israel contra la milicia de Hezbollah en Líbano, que goza del respaldo de Irán.
Un funcionario regional involucrado en la mediación, que habló bajo condición de anonimato para discutir las conversaciones, dijo a The Associated Press que Irán no se ha comunicado en absoluto el martes tras señalar que era necesario hacer cumplir un alto al fuego en Líbano para que las negociaciones continúen.
Trump sostiene que las conversaciones “siguen continuamente”
Pero Trump calificó los reportes de un cese en las conversaciones como “falsos y erróneos”.
“Las conversaciones entre nosotros han estado ocurriendo continuamente, incluso hace cuatro días, hace tres días, hace dos días, hace un día y hoy”, dijo Trump en una publicación en redes sociales.
“A dónde llevan, uno nunca lo sabe, pero como le dije a Irán: ‘Es hora, de una forma u otra, de que hagan un acuerdo’”.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, no abordó el supuesto corte de comunicaciones cuando testificaba en una audiencia del Congreso en Washington.
En cambio, expresó una nota optimista sobre la dimensión nuclear de las negociaciones, aunque advirtió que no hay garantía de alcanzar “un acuerdo que sea aceptable”.
Irán ha estado tratando de aumentar la presión sobre Trump acerca de las negociaciones del alto el fuego en la guerra con Irán y del control de la República Islámica sobre el estrecho de Ormuz y el petróleo, el gas y otras materias primas que normalmente pasan por él.
Trump entonces podrá potencialmente presionar al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para que detenga o ralentice el avance de sus fuerzas, que se han adentrado en Líbano más que en cualquier momento en más de un cuarto de siglo.
Los conflictos se han ido entrelazando cada vez más, ya que Irán insiste en que cualquier posible tregua en la guerra allí también debe sofocar los combates en Líbano.
Israel y Estados Unidos sostienen que los combates en Líbano son un asunto separado de las conversaciones sobre la guerra con Irán.
La inflación azota la economía de Irán
Por otra parte, la inflación interanual en Irán alcanzó en mayo un nivel no visto desde la Segunda Guerra Mundial, lo que deja de manifiesto las afectaciones económicas que enfrenta el iraní promedio.
Al tiempo que Estados Unidos está ansioso por aliviar el control de la República Islámica sobre el estrecho —por el que en tiempos de paz pasaba una quinta parte de todo el petróleo y el gas natural comercializados—.
Irán enfrenta desafíos económicos en un momento en que su economía respaldada por el petróleo sigue bajo un bloqueo naval de Estados Unidos.
La presión económica desató protestas en todo el país en Irán entre 2017 y 2018, cuando el alza de los precios de los alimentos provocó manifestaciones que dejaron más de 20 muertos y cientos de detenidos.
Al año siguiente, el incremento en el precio de la gasolina subsidiada por el gobierno desembocó en protestas en las que, según reportes, murieron más de 300 personas.
Luego llegaron las protestas por el colapso del valor de la moneda de Irán, el rial, a comienzos de este año. Fueron las marchas más intensas que han sacudido a la República Islámica desde su revolución de 1979 y los años caóticos posteriores.
El gobierno teocrático de Irán respondió a las protestas de enero con una represión contra los manifestantes en enero que dejó más de 7.000 muertos, según estimaciones de activistas.
Pero ahora, aun cuando los sectores conservadores realizan talleres de manejo de armas y organizan matrimonios bajo la sombra de un misil balístico para levantar el ánimo, los expertos señalan que podrían surgir nuevas protestas si la población se ve incapaz de costear la alimentación de sus familias.
“No tengo ninguna duda de que si Trump se marcha (de Irán sin un acuerdo formal de paz)… lo más probable es que veamos algo como lo de enero hacia el final del verano por la situación económica y social”, apuntó el analista Mohsen Jalilvand en un video publicado por la web noticiosa iraní Fararu.
Los precios suben a “una tasa sin precedentes”
El Banco Central iraní indicó que el índice de precios al consumidor, que mide una canasta de bienes y servicios, llegó al 77,2% en mayo en comparación con el año anterior.
Agregó que la tasa es un 8,5% más alta que en abril. La inflación en necesidades cotidianas y generales —como medicamentos, tarifas de taxi, tabaco y cargos de comunicación— subió un 113,8% con respecto a hace un año.
Un instituto privado de análisis económico iraní, el Instituto Bamdad de Estudios Económicos, describió las cifras actuales como “una tasa sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial”. El Banco Central de Irán no reconoció la importancia de los datos.
El récord anterior se registró en 1942. Durante la guerra, británicos y soviéticos invadieron Irán y tomaron su ferrocarril, lo que interrumpió el suministro de alimentos.
La falta de comida, agravada por una mala cosecha, desató hiperinflación y una hambruna. El hambre y un brote de tifus dejaron muchos muertos.
Los ataques aéreos de este año han causado importantes daños a las empresas iraníes y a su industria petrolera. Mientras, el bloqueo de Estados Unidos se enfoca en los embarques de crudo iraní que intentan llegar al mercado internacional, una fuente clave de ingresos en divisas.
Los ingresos fiscales se han visto reducidos por las dificultades que atraviesan las empresas, incluso después que se pausaran los combates.
El rial, que se cotizaba a 32.000 por 1 dólar en 2015, está ahora a más de 1,7 millones por 1 dólar.
“Definitivamente, tendremos precios más altos”, advirtió el presidente del país, Masoud Pezeshkian, en mayo. “Estamos luchando y debemos aceptar esta dificultad”.
El economista Saeed Leilaz, asentado en Teherán, advirtió en declaraciones a la AP que la inflación anual podría llegar al 80%.
“La sociedad iraní no puede tolerar una inflación anual por encima del 25%”, sostuvo.
Karimi reportó desde Teherán, Irán. Magdy reportó desde El Cairo. Los periodistas de The Associated Press Jennifer Peltz en Nueva York y Aamer Madhani y Konstantin Toropin en Washington contribuyeron a este despacho.