El complejo Invivienda
El proyecto Invivienda, iniciado en 1983, fue uno de los más ambiciosos en materia habitacional que ha desarrollado el Estado, bautizado por el expresidente Salvador Jorge Blanco como una “bandera gubernamental”.
El proyecto ubicado en Santo Domingo Este, buscaba hacer un plan de vivienda para familias de clase media, compuesto de 25 mil soluciones habitacionales por año.
El entonces presidente Jorge Blanco nombró al ingeniero Pedro Bonilla, como director del Instituto Nacional de la Vivienda, quien contó con un grupo de experimentados profesionales para concretizar una obra que los demás gobiernos no quisieron terminar.
Desde la primera entrega de las manzanas 20, 21 y 22 con 535 apartamentos, hasta la conclusión de las demás etapas y los proyectos provinciales, el esquema habitacional brindó oportunidades de desarrollo económico y social a miles de familias.

La vivienda es uno de los pilares fundamentales para alcanzar la independencia económica, sobre todo en países en vía de desarrollo. Estas fungen como un recurso comercial para trabajar desde el hogar, o un instrumento de garantía crediticia.
A nivel social, el acceso a una vivienda no solo satisface las necesidades básicas de protección, seguridad, sanidad y bienestar de las personas; sino que también responde a necesidades de identidad, pertenencia, y privacidad.
El expresidente Hipólito Mejía en el año 2000, designó recursos para su terminación y adecuación. Leonel Fernández también lo hizo. No obstante, los gobiernos de Danilo Medina, no dieron la continuidad necesaria y el proyecto quedó a media.
El actual ministro de Vivienda, Carlos Bonilla, hijo del Ingeniero Pedro Bonilla, tiene ahora la labor pendiente de terminar lo que su padre inició, hacer realidad el concepto Invivienda la mano del presidente Abinader.
Entre tantas vueltas que da la vida, resulta curioso apreciar un verdadero ejemplo de herencia del sentido patriótico. Un deber inculcado desde la infancia y un compromiso con el bienestar de nuestro país que corre por las venas.
Donde todos los demás ven un simple complejo habitacional, pero en realidad es un legado de valores o cimientos sobre los que se está construyendo nuestra nación.