Abelardo De La Espriella dispone priorizar los casos de personas vinculadas a delitos y, posteriormente, los de quienes se encuentren en situación migratoria irregular.
Carolina Moreno/Latinoamérica21
BOGOTÁ, COLOMBIA.– El presidente colombiano, Abelardo De La Espriella, anunció que Migración Colombia deberá iniciar operativos de deportación de extranjeros, comenzando por aquellos que hayan cometido delitos y continuando con quienes permanezcan en el país sin regularizar su situación migratoria.
El mandatario explicó que la medida responde a un compromiso asumido durante su campaña electoral y estableció que las autoridades deberán actuar sin distinción de nacionalidad. Durante su pronunciamiento, reiteró su posición de priorizar a los ciudadanos colombianos con la expresión: «Primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos».
En su declaración, De La Espriella manifestó que no aceptará la permanencia de inmigrantes en condición irregular y pidió que las deportaciones se ejecuten «en el término de la distancia», una instrucción dirigida a las autoridades responsables del control migratorio.

La disposición contempla dos situaciones diferentes: por un lado, los extranjeros que hayan cometido delitos y, por otro, quienes incumplan las disposiciones administrativas sobre ingreso y permanencia en Colombia. La irregularidad migratoria no constituye por sí misma una infracción penal, por lo que ambos casos deben recibir el tratamiento legal correspondiente.
Otro aspecto planteado en el debate es el cumplimiento del debido proceso. Las decisiones de deportación deben estar debidamente fundamentadas, notificadas a las personas involucradas y sujetas a los procedimientos y recursos previstos en la legislación colombiana. Asimismo, cada expediente debe ser evaluado de manera individual.
La política anunciada también plantea interrogantes sobre la continuidad del Estatuto Temporal de Protección para Venezolanos, mecanismo establecido para facilitar la regularización migratoria de ciudadanos de ese país. Sin embargo, la información disponible no precisa cuál será la decisión del nuevo Gobierno respecto a ese programa.
Con estas disposiciones, la administración de De La Espriella coloca las deportaciones y el control de la permanencia de extranjeros entre los asuntos centrales de su política migratoria, mientras quedan pendientes definiciones sobre los mecanismos de regularización e integración de la población migrante.