Por Orlando Arias
En un ambiente cargado de emotividad y compromiso social, la Comunidad de Madres y Familias con Hijos con Discapacidad (COMMADIS) celebró la graduación de 15 participantes del programa “Cuidador Resiliente”, una iniciativa orientada al fortalecimiento emocional y el autocuidado de quienes acompañan a personas con discapacidad.
El programa, desarrollado durante ocho semanas, ofrece herramientas para la gestión del estrés, el manejo emocional y la implementación de estrategias prácticas que permiten a los cuidadores enfrentar los desafíos cotidianos con mayor resiliencia.
Durante la actividad, la organización reafirmó su misión de acompañar a familias que enfrentan agotamiento, duelo y falta de comprensión tras recibir un diagnóstico de discapacidad, promoviendo un enfoque integral que prioriza el bienestar del núcleo familiar.

En ese sentido, Katherine de León, presidenta de COMMADIS, explicó que esta formación busca impactar de manera integral a las familias, fomentando herramientas que les permitan afrontar el diagnóstico desde una perspectiva más humana y esperanzadora.

“Trabajamos con familias que enfrentan agotamiento, duelo y falta de comprensión tras recibir un diagnóstico. Nuestro objetivo es acompañarlas, orientarlas y brindarles herramientas que les permitan fortalecerse emocionalmente y continuar adelante”, expresó.
En esta promoción egresaron 14 madres y, por primera vez, un padre, marcando un paso significativo hacia la inclusión de todos los miembros del núcleo familiar en este tipo de iniciativas.
De su lado, Ámbar Quiñones explicó que el programa “Cuidador Resiliente” se enfoca en el autocuidado y en la prevención del deterioro de la salud mental de madres, padres y familiares de personas con discapacidad.
Indicó que, durante el proceso formativo, los participantes aprenden a desarrollar actividades de la vida diaria con un enfoque estratégico, que les permite fortalecer su inteligencia socioemocional y mejorar su calidad de vida.
Como parte de la jornada, varias madres compartieron sus experiencias, evidenciando la complejidad del rol de cuidador y el impacto positivo del acompañamiento recibido.
“Soy mamá de una niña de 10 años con parálisis cerebral y cada día es un reto. Mi hija presenta crisis convulsivas constantes, lo que dificulta incluso administrarle sus medicamentos a tiempo. Es una situación muy demandante, especialmente porque ya tiene casi mi tamaño y muchas veces no puedo manejarla sola”, expresó Yolenny Mercedes.

De su lado, Awilda Santana, licenciada en Mercadeo, relató cómo tuvo que abandonar su ejercicio profesional para dedicarse al cuidado de sus dos hijos con discapacidad.
“Las vivencias diarias son muy exigentes, sobre todo siendo madre sola. Sin embargo, con el acompañamiento de COMMADIS siento que no estoy sola; he encontrado apoyo emocional y una nueva esperanza para seguir adelante”, manifestó.
COMMADIS destacó que su labor se desarrolla en todo el territorio nacional, principalmente mediante plataformas virtuales y acompañamiento telefónico, facilitando así el acceso de más familias a sus programas. Asimismo, ofrecen orientación sobre certificación de discapacidad, acceso a ayudas y apoyo socioemocional.
No obstante, la entidad señaló que actualmente opera sin apoyo gubernamental directo, pese al impacto social de su trabajo, por lo que hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad a respaldar este tipo de iniciativas.
“Los cuidadores también necesitan ser cuidados. Es fundamental reconocer su rol y brindarles el apoyo necesario para que puedan continuar esta labor con dignidad”, enfatizó la presidenta de COMMADIS, Katherine de León.
El graduando Wellington Zarzuela García, único participante masculino de esta promoción, destacó los beneficios del programa y del acompañamiento recibido: “Uno de los beneficios más grandes ha sido la relación que he logrado fortalecer con mi hijo. Aprendí a valorar lo que realmente importa”.
Los graduandos de esta Generación II e del programa “Cuidador Resiliente” fueron: Anney Méndez Sánchez, Kenia Pérez de Valdez, Ivelisse Desiree Mateo Roa, Criceyda Sánchez Rosario, Jennifer Cuevas, Wellington Zarzuela García, Alicia Josefina Román, Leocania Castillo, Kathleen Rubí García, Yuberkis García Sánchez, Miguelina Jackson Johnson, Katherine Betzaida Telflot Arizay, Carolina Rivas Pérez y Arielis Selah Encarnación.
La actividad, realizada en el Jardín Botánico de Santo Domingo, concluyó con un mensaje de sensibilización, invitando a construir una sociedad más empática, solidaria e inclusiva con las familias que viven la realidad de la discapacidad.