El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, escribió en su cuenta de X que el presidente Donald Trump «está tomando medidas decisivas» para promover la estabilidad en los mercados energéticos mundiales.
Estados Unidos emitió una nueva licencia general sobre Rusia que autoriza la venta de crudo y de productos petrolíferos de origen ruso cargados en buques, a más tardar a las 12:01 a. m. (hora local) del 12 de marzo de 2026, informó el Departamento del Tesoro.
La medida se toma en un contexto de alta volatilidad en los mercados energéticos a causa de la guerra en Oriente Medio.
La licencia señala que quedan autorizadas hasta las 12:01 del 11 de abril de 2026 todas las transacciones que estaban prohibidas por las autoridades enumeradas en el documento, siempre que sean «normalmente incidentales y necesarias» para la venta, entrega o descarga de esos cargamentos.
Se detalla que la autorización se aplica a «cualquier buque», incluidos los bloqueados en virtud de esas autoridades.

La licencia precisa que no autoriza otras transacciones o actividades prohibidas por otras órdenes ejecutivas, incluidas aquellas relacionadas con Irán o el Gobierno de Irán.
A su vez, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, escribió en su cuenta de X que el presidente Donald Trump «está tomando medidas decisivas» para promover la estabilidad en los mercados energéticos mundiales y trabaja para «mantener los precios bajos».
«Para aumentar el alcance global del suministro existente, el Departamento de Tesoro está proporcionando una autorización temporal para permitir a los países comprar petróleo ruso que actualmente se encuentra varado en el mar», reza la publicación de Bessent.
En este contexto, el alto funcionario estadounidense enfatizó que la medida es «de carácter específico y a corto plazo» y «no proporcionará un beneficio financiero significativo al Gobierno ruso», ya que se aplica al petróleo que ya se encuentra en tránsito.
Previamente, Trump anunció que su administración estaría dispuesta a levantar «ciertas sanciones relacionadas con el petróleo para reducir los precios» en medio de la volatilidad en los mercados.
«Tenemos sanciones contra algunos países. Las levantaremos hasta que esto se aclare», expresó Trump durante una rueda de prensa, sin especificar qué sanciones exactamente serían las que levantaría su Gobierno.
Mientras los demás países del Golfo se ven obligados a reducir su producción de petróleo ante la imposibilidad de exportar debido al bloqueo de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, el país persa ha mantenido el flujo de su crudo e incluso ha aumentado sus exportaciones a través de esa vía marítima.
Según datos de la firma de análisis marítimo Kpler, citados por The Wall Street Journal, en los últimos seis días Teherán estuvo exportando un promedio de 2,1 millones de barriles diarios de petróleo, una cifra ligeramente mayor que en febrero, cuando las exportaciones fueron de 2 millones de barriles diarios. El principal destino es China.
Agresión contra Irán
Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán la madrugada del sábado 28 de febrero con el objetivo declarado de «eliminar las amenazas» de la República Islámica.
Los ataques se cobraron la vida del ayatolá Alí Jameneí y de varios altos cargos militares. Mojtabá Jameneí, hijo del líder supremo asesinado, fue elegido como su sucesor.
En respuesta a la ofensiva, Teherán ha lanzado varias oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
Asimismo, bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor del 20 % de todo el petróleo que se comercia en el mundo.
La situación ha disparado los precios del petróleo. Este lunes, el barril de crudo mostró una volatilidad histórica, superando la barrera de los 100 dólares e incluso rozando los 120 dólares en las primeras horas de la jornada. Aunque luego los precios retrocedieron, se mantiene la volatilidad.
Este jueves, el nuevo líder supremo se dirigió a la nación a través de un mensaje por primera vez desde su nombramiento y prometió vengar cada muerte de iraníes.
Además, calificó de «fundamental» seguir utilizando la medida de bloquear dicha vía de navegación, al tiempo que aseveró que se sopesa abrir otros frentes «donde el enemigo tiene poca experiencia y será extremadamente vulnerable».
Mientras que Washington sigue asegurando que «gana» en el conflicto que desencadenó y que la ofensiva terminará «muy pronto» —ya que, supuestamente, «no queda nada que atacar»—, las Fuerzas Armadas del país persa informaron de más de 40 oleadas de ataques contra los artífices de la agresión.