Por Abdias Abimelec E.
Este viernes el tránsito en el Gran Santo Domingo se ha tornado caótico durante las últimas horas, generando una situación de desesperación para miles de conductores. Los trabajos de infraestructura que actualmente ejecuta la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) han provocado un enorme entaponamiento, afectando gravemente la fluidez en zonas estratégicas de la ciudad.
El foco principal del conflicto se localiza en la Avenida Charles de Gaulle, específicamente en las proximidades del Cruce de Sabana Perdida. En este punto, se ha formado una verdadera marea de vehículos que ha convertido el desplazamiento cotidiano en una tarea casi imposible para los ciudadanos, quienes ven cómo sus trayectos habituales se extienden por horas.
Según informó la CAASD, la intervención inició este miércoles y se extenderá hasta el domingo. Los trabajos consisten en la optimización de las redes de distribución de agua potable y la corrección de diversas averías detectadas en el sistema, labores necesarias para el servicio pero que han generado nudos viales que mantienen el flujo vehicular prácticamente paralizado.
Este desorden en el tránsito no se limita a un solo sector, sino que afecta de manera crítica a las vías de mayor flujo en la periferia. Los embotellamientos se extienden con fuerza por la Avenida San Vicente de Paúl y la Carretera La Victoria, impactando a miles de residentes que intentan regresar a sus hogares tras sus jornadas laborales.

En el municipio de Santo Domingo Norte, el congestionamiento ha golpeado con especial dureza a la Avenida Hermanas Mirabal y al sector de Sabana Perdida. La alta densidad de vehículos en estas zonas ha generado un malestar generalizado entre los usuarios del transporte público y privado, quienes se encuentran atrapados en filas kilométricas de difícil avance.
La magnitud del problema ha superado cualquier previsión logística de las autoridades. A pesar del esfuerzo desplegado en los puntos críticos, ni siquiera la intervención constante de los agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) ha sido suficiente para mitigar el impacto de las obras y el flujo de automóviles.
Finalmente, el caos vial parece estar fuera de control justo en las vísperas del esperado 14 de febrero. La combinación de los trabajos de la CAASD y el incremento de la actividad comercial por San Valentín ha desbordado la capacidad operativa de las avenidas, dejando a la población en medio de un escenario de movilidad sumamente complejo.