El geólogo y ambientalista Osiris de León presentó el informe de resultados de la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático, destacando que en dos años de trabajo el organismo ha evaluado de manera exhaustiva 749 infraestructuras críticas en todo el territorio nacional.
De León, manifestó que entre las obras hay puentes, presas, pasos a desnivel y taludes viales, con el propósito de prevenir fallas estructurales que puedan provocar la desconexión de comunidades frente a eventos climáticos extremos.
Dijo que la comisión fue creada mediante el Decreto 603-23, por disposición del presidente Luis Abinader, con la misión de evaluar infraestructuras consideradas sensibles, es decir, aquellas que podrían comprometer la conectividad nacional en caso de fenómenos naturales severos.
El geólogo explicó que la iniciativa responde a experiencias pasadas en las que crecidas de ríos y tormentas provocaron interrupciones en el tránsito y el aislamiento de regiones, lo que evidenció la necesidad de establecer diagnósticos preventivos y políticas de mantenimiento más rigurosas.
De acuerdo con el informe, la comisión celebró 54 reuniones ordinarias presenciales y tres extraordinarias, en las que participaron especialistas de diversas áreas de la ingeniería y la construcción.

Como resultado de estas evaluaciones, se elaboraron informes técnicos remitidos al Poder Ejecutivo y al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), en los que se recomienda priorizar la intervención de infraestructuras con signos de deterioro o vulnerabilidad y, en casos de alto riesgo, el cierre temporal de obras hasta su rehabilitación.
De León explicó que las evaluaciones han permitido identificar deficiencias recurrentes en infraestructuras construidas décadas atrás, entre ellas cimentaciones inadecuadas, fundaciones vulnerables a procesos de socavación, puentes con longitudes insuficientes, aproches elaborados con materiales susceptibles a la erosión y tableros de baja altura que pueden verse afectados por crecidas de ríos.
En ese sentido, enfatizó la necesidad de que las nuevas obras de ingeniería sean diseñadas considerando el peor escenario hidrometeorológico probable, tomando en cuenta el impacto creciente del cambio climático.
El especialista también recomendó fortalecer la supervisión técnica durante los procesos constructivos para detectar fallas desde la fase de ejecución, así como mejorar los sistemas de drenaje en pasos a desnivel y otras infraestructuras urbanas.
Como ejemplo, citó la intervención realizada en el paso a desnivel de la avenida 27 de Febrero con Máximo Gómez, donde se implementaron soluciones estructurales y de drenaje para aumentar su estabilidad y reducir riesgos ante lluvias intensas.
Entre las infraestructuras evaluadas figuran los puentes Juan Pablo Duarte y Juan Bosch, en el Gran Santo Domingo; el puente Hermanos Patiño, en Santiago; el puente Mauricio Báez, en San Pedro de Macorís, y el puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido como el puente de la 17.
Asimismo, se realizaron inspecciones técnicas en la presa de Montegrande, cuya integridad estructural fue confirmada tras estudios especializados, incluyendo pruebas de permeabilidad y evaluaciones geofísicas adicionales.
También la comisión destacó el trabajo coordinado con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones en la intervención de puentes en distintas provincias del país, incluyendo obras en La Vega, San Cristóbal y el Gran Santo Domingo.
Según De León, estas acciones buscan garantizar la seguridad de los usuarios, preservar la conectividad nacional y reducir los riesgos asociados a fenómenos meteorológicos extremos.