Carmen Concepción Peña
Berlín, Alemania. En las últimas décadas, las mujeres empresarias en la República Dominicana han pasado de una presencia limitada en la economía a un rol activo e influyente, aportando valor en la innovación, la generación de empleo y la expansión internacional de productos nacionales.
El aumento del número de mujeres que lideran empresas, es un elemento clave en la evolución del liderazgo femenino en el comercio exterior.
Según la sexta edición del estudio “Mujeres en Exportación” de ProDominicana, 1,469 empresas lideradas por mujeres exportaron bienes a más de 100 mercados internacionales entre 2020 y 2024, generando más de 23,000 empleos formales y alcanzando exportaciones por USD 2,150.8 millones en 2024.
Esta cifra representa un crecimiento del 26.8 % respecto a 2023 y evidencia una tendencia ascendente en participación femenina en la economía globalizada.

Los datos suministrados por el Banco Central, muestran que entre enero y octubre de 2025, las exportaciones de empresas dirigidas por mujeres superaron los USD 2,401 millones, lo que significó un aumento del 35.2 % en comparación con el año anterior, y consolidó a las empresarias como actores clave en la dinamización de las exportaciones dominicanas.
Además, estas empresas registraron ventas totales por RD$ 325,411.6 millones en 2024, con un crecimiento del 44 % respecto a 2020, y aportaron más de RD$ 34,279 millones en contribuciones fiscales, equivalentes al 4.1 % de la recaudación nacional.
Las empresarias dominicanas han ganado presencia especialmente incidiendo en sectores con alto potencial de valorización, exportación y diversificación productiva. Se destacan en agroindustria, minería, servicios modernos y en el sector de la moda y textiles.
En la agroindustria y productos agrícolas procesados con la exportación de productos con gran demanda internacional como cacao en grano, banano y el tabaco; en este último con una participación de más del 60% en la cadena productiva y la exportación.
Mientras que en la minería y metales preciosos, lideran las exportaciones de oro en bruto y minerales como el cobre. Así como, en la joyería y manufactura creativa, potenciando la exportación de joyería y productos de diseño local, con mercados claves en Suiza, Estados Unidos y Europa.
En cuanto a los servicios modernos y manufactura creativa son sectores en los cuales han ampliado su alcance exportador gracias al énfasis en innovación y valor agregado.
También en datos sectoriales de ProDominicana e informes especializados resaltan la importancia creciente en la industria de la Moda y textiles, con una participación predominante femenina en la fuerza laboral especializada en diseño, producción y comercialización internacional.
Este patrón sectorial muestra cómo las empresarias no sólo operan en sectores tradicionales sino que también incursionan y lideran actividades de alto valor agregado que generan divisas y favorecen la diversificación de la economía dominicana.
En este crecimiento ha sido relevante el estímulo a la inclusión desde el Estado dominicano, a través de políticas públicas y alianzas con organizaciones globales, se han impulsado programas que fortalecen las capacidades de las mujeres empresarias.
En ese orden, se destacan los estudios y encuentros de ProDominicana, y otras iniciativas tales como Sumando Exportadoras, que fomenta la internacionalización de negocios liderados por mujeres. SheTrades y eCommerce Connect, para facilitar el acceso a mercados digitales y plataformas de comercio electrónico.
Asimismo, el Fondo WEIDE, lanzado recientemente con apoyo internacional, que garantiza financiamiento y asistencia técnica para emprendedoras que desean expandir su participación en comercio digital y global. Y las certificaciones y programas como MiPymes Mujer, Banca Solidaria y Promipyme, que facilitan el acceso a crédito y formación empresarial.
Estos esfuerzos públicos y privados han contribuido a que las women-owned businesses ganen competitividad, acceso a financiamiento, y adquieran las capacidades para integrarse a cadenas de valor más complejas.
El crecimiento sostenido de la participación femenina en el mercado exportador dominicano no solo tiene un impacto económico directo, sino que contribuye a la creación de empleo formal de calidad.
Un mayor aporte fiscal que reduce brechas de género en ingresos. La integración de sectores productivos diversificados que fortalecen la resiliencia económica.
Junto a estos avances, aún existen desafíos, entre ellos el acceso a la educación en áreas tecnológicas y especializadas. Además, la integración plena en industrias intensivas y otros sectores dominados aún por hombres.
En resumen, el rol de la mujer empresaria en la República Dominicana ha evolucionado de forma notable, Pasando de una presencia limitada a desempeñar un papel clave en sectores estratégicos y de manera especial en el comercio exterior, impulsando áreas como la agroindustria, la joyería y la manufactura creativa, con un aporte significativo al crecimiento económico, el empleo y la inclusión productiva
Este progreso reafirma la importancia de políticas públicas enfocadas en la igualdad de oportunidades, acceso a financiamiento, y capacitación empresarial; instrumentos fundamentales para consolidar el liderazgo económico femenino y continuar abriendo espacios en los escenarios de competitividad global.
Sobre la autora: Carmen Concepción Peña es arquitecta con maestría en diplomacia, consejera responsable de la sección de comercio, inversión y turismo en la Embajada de la República Dominicana en Alemania.