El médico apresado figura con tres denuncias por hechos similares, informó la fiscalía.
La joven R. L. recuerda cómo una simple visita para unos análisis médicos se convirtió en una experiencia de miedo y abuso. La joven denunció a Wilbert Polanco Sanz, médico general de una policlínica en Las Guáranas, provincia Duarte, por un presunto abuso durante la consulta.
La denunciante narró el momento de angustia que vivió tras acudir a la policlínica a las 7:00 de la mañana para realizarse un procedimiento de rutina. Tras pagar el costo de la consulta y esperar al doctor, fue atendida a las 9:00 de la mañana, siendo la primera paciente del día.
Al principio, todo parecía seguir el protocolo habitual. El médico le indicó que subiera a la camilla y que le avisara cuando se quitara la ropa que llevaba puesta.
Bajo el pretexto de realizarle el procedimiento y tratar una supuesta enfermedad, le pidió que se colocara en una posición que, con el paso de los minutos, percibió como inapropiada.

“Es la primera vez que yo hice una prueba de embarazo. No sé cómo se llama, un aparato. Yo estaba viendo todo ahí. Me dice: ‘Tú no estás embarazada, pero tienes una enfermedad, no sé cómo se llama, unos cositos’. Y yo dije: ‘¿Es peligroso, no voy a tener hijos si la tengo?’ Y él me dice: ‘No, no es peligroso, yo te voy a poner unos medicamentos y se te va’”, relató la joven.
El momento de tensión aumentó cuando el médico intentó besarla y ella descubrió que estaba desnudo.
«Después dijo que me bajara encima de la cama y me puso en…(posición). Le pregunté si era parte del proceso, él me dijo: Sí, no tengas miedo que eso no es nada. Me hizo subir en la cama y me dijo que cerrara los ojos que no tenía que mirar. Yo cerré los ojos y pensé que era del mismo aparato…».
“Me volteó la cara y quiso besarme; cuando lo vi, lo empujé y le dije ‘¿Qué estás haciendo?’. Y dice: ‘No tengas miedo, eso es parte del proceso’. Yo vi que estaba desnudo, lo empujé, se bajó de la cama y yo también. Me puse mi ropa interior, estaba muy enojada, hasta grité”, expresó.
Tras el incidente, la joven intentó abandonar la clínica, pero el médico supuestamente le insistió en que regresara para recoger los resultados de los análisis. En ese momento, aseguró que Polanco Sanz le cuestionó sobre su estatus migratorio y si estaba casada.
Afirma que, tras confirmarle que vive en condición de ilegalidad en República Dominicana, el médico le ofreció la ayuda de un amigo que supuestamente trabaja en la Dirección de Migración, para regularizar sus documentos y que le pidió su número de teléfono, pero la joven se negó a dárselo.
Pide justicia
La mujer afirmó que desconoce si es la primera vez que el médico actuó de esa manera y si ella es la única víctima. Sin embargo, relató que hay muchas personas que podrían haber pasado por situaciones similares y que quien comete estos actos debe pagar por ello.
«Si las autoridades no quieren hacer justicia, que me la den a mí, y yo la buscaré por mi cuenta. Desde chiquita siempre he dicho que me puede pasar cualquier cosa, pero abusar de mí fue demasiado», manifestó.
Antecedentes
De su lado, la procuradora fiscal de la Dirección Especializada de Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar (Deamvi), Sandra Sierra Difó, confirmó que recibió la denuncia de la paciente y que se inició una investigación formal.
El médico acusado se presentó ante la fiscalía alegando difamación por la paciente, mientras que la joven presentó una denuncia por abuso sexual.
La magistrada reveló, además, que, al revisar los archivos institucionales, el Ministerio Público constató que el médico ya enfrentaba tres denuncias previas por hechos de naturaleza similar.
Sierra Difó aseguró que se profundizarán las investigaciones y que el acusado será sometido a la acción de la justicia en las próximas horas, mientras el órgano persecutor continúa recabando pruebas para sustentar la acusación.