Por Araceli Aguilar Salgado
«La tradición es la personalidad de los pueblos.» José Ortega y Gasset
Cada 12 de enero se celebra en México el Día del Mazapán, una fecha que rinde homenaje a uno de los dulces más emblemáticos de la gastronomía nacional.
Más allá de su sabor sencillo y su textura frágil, el mazapán representa un puente entre culturas, una memoria compartida que ha viajado desde el Mediterráneo y el Medio Oriente hasta convertirse en un símbolo profundamente mexicano.
Esta conmemoración no solo reconoce la importancia de un producto popular, sino que también reafirma la capacidad de la cultura mexicana para transformar lo heredado en identidad propia.


El mazapán tiene raíces inciertas. Diversas culturas reclaman su invención: Egipto y Arabia con sus pastas dulces de frutos secos y miel; Grecia con sus preparaciones rituales; y España, particularmente Toledo, donde desde el siglo XIII se consolidó como un producto conventual y festivo.
Con la llegada de los españoles a América, el mazapán cruzó océanos y se adaptó a las condiciones locales.
En México, la almendra ingrediente tradicional europeo fue sustituida por el cacahuate, abundante y accesible. Este cambio dio lugar a una versión única: más frágil, quebradiza y económica, pero igualmente deliciosa.

Durante el siglo XX, la producción industrial permitió que el mazapán de cacahuate se difundiera ampliamente, consolidándose como un dulce cotidiano y profundamente mexicano.
La conmemoración del 12 de enero como Día del Mazapán tiene un doble propósito:
· Reconocimiento cultural: Resaltar la importancia del mazapán como parte de la dulcería mexicana y de la memoria colectiva.
· Celebración popular: Promover actividades culturales, gastronómicas y comerciales que giran en torno a este dulce.
En Guadalajara, Jalisco cuna de Dulces De la Rosa, fundada en 1942 se han realizado eventos conmemorativos que incluyen la elaboración de mazapanes gigantes, alcanzando incluso récords mundiales.

En 2018 y 2024, la empresa rompió el Récord Guinness del mazapán más grande del mundo, con piezas que superaron las 10 toneladas. Estos actos no solo son un despliegue de creatividad, sino también una reafirmación del orgullo nacional.
El Día del Mazapán es más que una celebración gastronómica:
· Memoria colectiva: El mazapán está presente en la infancia de millones de mexicanos, en tiendas pequeñas, mercados y celebraciones familiares.
· Identidad nacional: Su fragilidad y sencillez lo han convertido en un símbolo de lo cotidiano, pero también de lo profundamente mexicano.
· Proyección internacional: Hoy el mazapán mexicano se exporta y se reconoce como parte de la cultura nacional en el mundo.
El mazapán es un puente entre pasado y presente, entre lo local y lo universal. Su fragilidad nos recuerda la delicadeza de la tradición, y su sabor nos conecta con la casa, la infancia y la identidad nacional.
En cada bocado se conserva la memoria de siglos de intercambio cultural y la creatividad de quienes lo adaptaron a su entorno.
Hoyes el Día del Mazapán en México es un acto de memoria y celebración que une tradición, identidad y orgullo nacional.
Cada 12 de enero, este dulce sencillo y frágil recuerda que la cultura mexicana sabe transformar lo heredado en algo propio, capaz de endulzar generaciones y proyectarse al mundo.
«La cocina es el paisaje puesto en la cazuela.» Josep Pla
Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com