Nueva barcaza en río Ozama agrava conflicto con agenda ambiental del país

Santo Domingo.- El ministro de medio Ambiente, Orlando Jorge Mera, alertó de que la operación de una nueva planta generadora en el cauce del Ozama entra en conflicto con la agenda ambiental del país, en referencia a la planta denominada Estrella de Mar III que se estima, llegue en cualquier momento al país.

El ministro sostuvo que los permisos de operación otorgados a Seabord Corporation para las plantas Estrella del Mar II, instalada en 1989, y Estrella del Mar III, forman parte de un conjunto de concesiones aprobadas por la administración anterior que están siendo revisados.

“Hemos advertido, tanto a la Superintendencia de Electricidad como a las autoridades competentes, que estamos revisando estos permisos y que oportunamente daremos nuestra opinión”, declaró.

Jorge Mera durante una entrevista en el programa“Desclasificado”, transmitido por CDN, canal 37, donde también participaron el ambientalista Luis Carvajal y el economista Andy Dauhajre, hijo.

Indicó que una comisión de Industria y Comercio había determinado que, “la cantidad de producción aprobada representa un sacrificio fiscal”, tras un levantamiento realizado el 10 de junio del 2020 para comprobar los términos de la operación de la actual planta.

Por su parte, el ambientalista Luis Carvajal sostuvo que no existe documentación de solicitud de la barcaza Estrella de Mar III y recordó que para su incorporación se debe depositar la documentación en la Superintendencia de Electricidad junto con la recomendación de los diferentes organismos junto a un permiso medioambiental.

Carvajal, quien también es biólogo, expresó que, cuando se aceptó la instalación de la planta en el río Ozama, el país tenía una situación muy crítica de energía, y fue parte de unos “acuerdos todavía muy ignominiosos para la economía dominicana porque nosotros seguimos pagando, subsidiando”.

Agregó que el consenso general es que la instalación de la barcaza flotante fue, en ese momento, “una aprobación inédita”, y que el país, sin estudios ni antecedentes, se prestó a entregar uno de sus ríos más importantes para que una compañía extranjera instalara un negocio de alto impacto ambiental.

En tanto que, para el economista Andy Dauhajre hijo, constituye “una aberración” el hecho de que aún no se haya llegado a un acuerdo con los inversionistas privados “para, por mutuo acuerdo y compensando el Gobierno con lo que tenga que compensar por el traslado, esto no se haya producido”.

Dauhajre calificó de aún más preocupante el hecho de que ante el anuncio de la instalación de una planta aún más grande, el Gobierno no acabe de tomar una decisión mientras, la planta Estrella de Mar III ya viene en camino.

Se recuerda que, el 13 de marzo del 2017, Medio Ambiente suspendió la renovación de licencia ambiental de la planta de la Seaboard y ordenó su traslado por su potencial de contaminación, pero en la actualidad la barcaza permanece en el mismo lugar.

En esa ocasión, el Ministerio le dio un plazo de seis meses para remover la barcaza, sobre la base de que había un programa de saneamiento del río Ozama y que su presencia era incompatible con este proyecto.

Sin embargo, tras finalizar la gestión de Francisco Domínguez Brito en ese Ministerio, su sucesor, Ángel Estévez, renovó y extendió la licencia de operación a Seaboard por cinco años y autorizó la instalación de una nueva planta.

Fue el 16 de noviembre de 2020 cuando el Estado aprobó a la Transcontinental Capital Corporation la operación de una nueva planta en el río Ozama, lo que habrá de duplicar el impacto de sus operaciones.

Fuente El Caribe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *