Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia van de mal en peor

Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia van de mal en peor

Necesitamos un Nuevo Paradigma para evitar una guerra nuclear

Helga Zepp-LaRouche, la fundadora del Instituto Schiller, presidirá una mesa redonda virtual, con la participación de varios expertos en materia estratégica, que discutirán sobre cómo se han creado en occidente las campañas contra Rusia y China, y cómo es posible contrarrestarlas.

Después de ver el asombroso pronunciamiento del jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, almirante Charles Richard, tan pronto como Biden asumió la presidencia, nos dice que hay algo potencialmente mucho más peligroso debajo de las cada vez peores relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

“Hay una posibilidad real”, escribió el almirante Richard en la edición de febrero de la publicación del Instituto Naval de EU, Proceedings, “de que una crisis regional con Rusia o con China pueda escalar rápidamente en un conflicto que involucre armas nucleares”.

Además de ese pronunciamiento de Charles Richard, hay varias señales y elementos de peligro que apuntan en la misma dirección.

Por ejemplo, la alharaca con el “caso Navalny” para fomentar una revolución de color en Rusia y derrocar al Presidente Vladimir Putin; o el artículo de la publicación ligada a la OTAN, el Consejo Atlántico, del 31 de enero donde propone que Estados Unidos lance una campaña “de laser concentrado” para derrocar al Presidente Xi Jinping de China y “a su entorno más cercano”.

Al mismo tiempo tenemos una política de censura sin precedentes en Estados Unidos, en contra del mismo ex Presidente Donald Trump, contra sus partidarios y cualquiera que mencione “fraude electoral” en Estados Unidos.

¿Se trata con esta censura drástica, como ha ocurrido a menudo en la historia, de una preparación para una posible guerra? Hay una prisa de la oligarquía financiera transatlántica con sede en Londres para imponer su “Nuevo Trato Verde” ambientalista, o el “Gran Reajuste”, y por lo visto, se preparan a destruir a las naciones o dirigentes que se nieguen a aceptar la desindustrialización forzada de sus países.

Los obstáculos más poderosos a ese “Gran Reajuste” han sido China, Rusia y Trump en Estados Unidos.

Necesitamos un Nuevo Paradigma para evitar una guerra nuclear

Helga Zepp-LaRouche, la fundadora del Instituto Schiller, presidirá una mesa redonda virtual, con la participación de varios expertos en materia estratégica, que discutirán sobre cómo se han creado en occidente las campañas contra Rusia y China, y cómo es posible contrarrestarlas.

Después de ver el asombroso pronunciamiento del jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, almirante Charles Richard, tan pronto como Biden asumió la presidencia, nos dice que hay algo potencialmente mucho más peligroso debajo de las cada vez peores relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

“Hay una posibilidad real”, escribió el almirante Richard en la edición de febrero de la publicación del Instituto Naval de EU, Proceedings, “de que una crisis regional con Rusia o con China pueda escalar rápidamente en un conflicto que involucre armas nucleares”.

Además de ese pronunciamiento de Charles Richard, hay varias señales y elementos de peligro que apuntan en la misma dirección.

Por ejemplo, la alharaca con el “caso Navalny” para fomentar una revolución de color en Rusia y derrocar al Presidente Vladimir Putin; o el artículo de la publicación ligada a la OTAN, el Consejo Atlántico, del 31 de enero donde propone que Estados Unidos lance una campaña “de laser concentrado” para derrocar al Presidente Xi Jinping de China y “a su entorno más cercano”.

Al mismo tiempo tenemos una política de censura sin precedentes en Estados Unidos, en contra del mismo ex Presidente Donald Trump, contra sus partidarios y cualquiera que mencione “fraude electoral” en Estados Unidos.

¿Se trata con esta censura drástica, como ha ocurrido a menudo en la historia, de una preparación para una posible guerra? Hay una prisa de la oligarquía financiera transatlántica con sede en Londres para imponer su “Nuevo Trato Verde” ambientalista, o el “Gran Reajuste”, y por lo visto, se preparan a destruir a las naciones o dirigentes que se nieguen a aceptar la desindustrialización forzada de sus países.

Los obstáculos más poderosos a ese “Gran Reajuste” han sido China, Rusia y Trump en Estados Unidos.

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