Connotación jurídica sobre el aborto

Por: Junior Pérez

En materia de derecho comparado, hemos visto la aprobación del aborto en países como Estados Unidos, España y no muy recientemente en la República Argentina, si bien muchas personalidades han dado sus posturas con respecto a lo discutido en diversas sociedades Latinoamericanas y en especial la Republica Dominicana.

Jurídicamente hay que detenerse que la legislación de la República Dominicana en lo referido al Código Civil el cual establece que la vida empieza al momento de la concepción, no obstante, no solo es establecido por el referente código, sino que el estado Dominicano está adherido a los Tratados Internacionales, los mismos establecen que para los Derechos del Niño “Es niño todo ser humano desde la concepción hasta los 18 años.

Así lo dispuso el Congreso Nacional a la hora de aprobar dicho tratado.

Queda claro entonces, en función de lo expuesto, que una ley que eventualmente despenalizara el aborto generaría una clara restricción a una vida: la de un feto o embrión concebido.

Pues más que una restricción, dicha ley propiciaría la posibilidad que la madre directamente lo prive del derecho a mantener la vida, lo cual la tornaría contraria al referido tratado o convención internacional sobre los derechos de los niños. Sería una ley inconvencional o anticonvencional.

Por otra parte es indispensable tener en cuenta las siguientes consideraciones: a) que si bien es cierto que ningún derecho puede ejercerse en forma absoluta sino conforme a las leyes que los reglamentan; b) que la reglamentación de esos derechos, para que sea válidamente constitucional, no solo debe ser efectuada por ley, sino que además debe ser razonable, es decir, que no debe alterar al derecho que reglamenta; c) que ese principio alcanza también al derecho a la vida; d) que la despenalización del aborto constituiría una eliminación de dicho derecho para el embrión o feto.

A partir de estas premisas, es necesario determinar si sería razonable que la ley autorice a una mujer a quitarle la vida a un ser humano que ha engendrado voluntariamente en su vientre por no haber adoptado los responsables recaudos anticonceptivos.

Pues en este caso se le estaría otorgando a una particular (una madre) una autorización para matar, lo cual sería mucho más grave que la instauración de la pena de muerte, por cuanto si ésta estuviera contemplada, sería aplicable a un sujeto condenado por sentencia judicial, mientras que en el caso del aborto la verdugo sería la propia madre respecto de un inocente.

Esto no puede tener jamás razonabilidad jurídica, y por lo tanto una eventual ley despenalizadora del aborto, que sería reglamentaria del derecho a la vida de un embrión/feto, carecería justamente del principio de razonabilidad necesario para darle validez constitucional.

Por lo que lo más saludable sería crear políticas de orientación y seguir fomentando la educación sexual en las escuelas, donde además se podría afianzar una política orientada a la adopción, donde esto generaría un entusiasmo a las personas que por causas biológicas no pueden concebir, esto así evitaría que los estados latinoamericanos y en especial nuestra amada Quisqueya de cumplimiento efectivo a las normas y leyes de arraigo constitucional para poder así garantizar una nueva República con garantías de ser un estado de derecho.

Ojalá nuestros congresistas no solo puedan darle una connotación religiosa, sino de poder demostrar que lo jurídico también es importante en un escenario tan complejo como el que está viviendo la República Dominicana.

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