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Boris Johnson anuncia elecciones anticipadas el 12/12

LONDRES, (ANSA) – Las elecciones anticipadas invocadas como último recurso por el gobierno Tory del premier británico, Boris Johnson, se realizarán el 12 de diciembre, así la posibilidad de una salida de la Unión Europea sin acuerdo quedó descartada.

El llamado a las urnas ahora cuenta con el apoyo de la oposición, incluido del duro laborismo de Jeremy Corbyn, que decidió aceptarlo tras confirmar que un “no deal” quedó descartado definitivamente.

La Cámara de los Comunes autorizó las elecciones anticipadas con 438 votos a favor y 20 en contra gracias justamente al apoyo de la posición.

Los ciudadanos británicos volverán a votar el próximo 12 de diciembre, dos semanas antes de las vacaciones navideñas. No se había escogido una fecha tan poco propicia en teoría para sacar a la calle a los votantes desde 1923.

Ahora los últimos pasos parlamentarios están programados para la semana en marcha en la Cámara de los Lores, luego de la firma de la Reina Isabel (Royal Assent) y la disolución del Parlamento.

Las elecciones anticipadas llegan entonces después del último aplazamiento en Westminster del acuerdo de divorcio alcanzado en Bruselas y la nueva prórroga de tres meses para la salida de la Unión Europea decidido ayer por los 27 más allá de la fecha límite del 31 de octubre, a pesar de tantas promesas.

La ley se aprobó por mayoría simple, después de los intentos vacíos de una moción de auto-disolución que hubiera requerido el quórum de dos tercios. Se acabó el obstruccionismo de los diversos partidos de oposición, que ahora entraron en competencia entre ellos, así como con los conservadores: primero con la sorpresa abierta de los independientes y para los liberales demócratas, los dos partidos pro “remain” (permanencia) más radicales; luego con el sí del gobierno laborista en la sombra, tan belicoso como sufrido.

La última pelea parlamentaria está relacionada a las enmiendas implementadas especialmente por algunos miembros de la retaguardia laborista, en parte en contra del voto inmediato (y bajo el liderazgo de Corbyn); en particular aquellas sobre la posible ampliación de la audiencia electoral a la juventud británica de 16 y 17 años y/o alrededor de 3 millones de ciudadanos de la UE que ya residen en el Reino.

Innovaciones inoportunas que hostigaron al gobierno, y estuvieron a punto de golpear al núcleo Tory, que, sin embargo, fueron rechazadas por la vicepresidenta Lindsay Hoyle, quien se hizo cargo del debate por el renunciante John Bercow.

También se rechazó por inadmisible cualquier cambio para remitir a la Comisión Electoral. Los británicos no cambiarán las reglas del juego seis meses antes de la votación.

El único tira y afloja real del sprint final se concentró en el emblema de la fecha del gobierno, que insistió con el 12 de diciembre, mientras la oposición contrapuso el 9, pero su enmienda fue rechazada.

Entonces, cambió poco. El verdadero desafío es ahora el de la campaña electoral. Un desafío que comienza con las encuestas que favorecen a Boris Johnson, hoy combativo en Westminster y listo para rechazar una vez más “el obstinado obstruccionismo” del Parlamento y también el “rechazo de la oposición a aceptar el resultado” del fracaso del referéndum de 2016, enarbolando su propio compromiso de sacar al Reino de la UE 31 de octubre como una cuestión de “vida o muerte”.

Bajo el nuevo lema “get Brexit done” (algo así como, “concreta el Brexit” o “hazlo”), la última encuesta de la consultora YouGov alienta al premier, dando los respaldos del 36%, con 13 puntos por delante del 23% asignado a los laboristas.

Los Demócratas liberales de Jo Swinson en cambio, se detienen en 18% y los de Nigel Farage llegan al 12%. Mientras que en términos de popularidad personal, Johnson es referido como primer ministro por 43% de los encuestados, con Corbyn segundo pero con un lejano 20%.

Sky News también señala que encuestas similares dominaron la escena incluso antes de las elecciones de 2017, a menos que sean negadas por votos verdaderos. Sin embargo, el problema de Boris será sobre todo lograr una mayoría absoluta de bancas, para garantizar su estadía en Downing Street, si realmente quiere realizar “su” Brexit sin bemoles.

Mientras, Corbyn intentará encontrar algunos del espíritu de su rally de 2017, disparando contra las políticas “imprudente” de “BoJo” y tratando de ir más allá del Brexit, con la promesa de un programa de izquierda, de cambio radical “nunca visto” por los británicos en relación a justicia económica y social. (ANSA).

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